- octubre 17, 2026
- por EverBetterment
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Tiempo de prep.15 min
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Tiempo de cocción75 min
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Porciones8
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Porción1 gajo mediano con almíbar
Si hay un olor que anuncia que ya viene el Día de Muertos, es el de la calabaza en tacha burbujeando en la olla con piloncillo y canela. Es el dulce de la abuela, el que se pone en la ofrenda junto al pan y el cempasúchil, y el que luego todos nos comemos con un chorrito de leche fría. El único detalle: la receta tradicional lleva casi tanto piloncillo como calabaza.
Esta versión ligera conserva todo lo que la hace especial (los gajos brillantes, el almíbar oscuro con canela, clavo y naranja) pero con la mitad del piloncillo. El secreto está en cocerla tapada y a fuego bajo para que la calabaza suelte su propio jugo y el almíbar se concentre solo. Se hace en una sola olla, sin horno, con ingredientes baratos de temporada, y rinde para toda la familia (y para la ofrenda).
Por qué te va a encantar esta calabaza en tacha ligera
- Menos azúcar, mismo sabor: usamos unos 250 g de piloncillo en lugar del kilo de muchas recetas; la canela, el clavo y la naranja hacen que no se extrañe.
- Una sola olla: pones todo, tapas y dejas que el fuego bajo haga el trabajo. Nada de hornear ni de batir.
- Económica y de temporada: en octubre la calabaza de castilla está en su mejor momento y a buen precio.
- Apta para todos: es naturalmente vegana, sin gluten y sin lácteos (la leche al servir es opcional).
- Con fibra y vitamina A: la calabaza aporta fibra y betacarotenos, así que es un postre tradicional con un poquito más de nutrición.


Ingredientes clave (y trucos)
La estrella es la calabaza de castilla, la de cáscara verde moteada y pulpa naranja intensa. Elige una que se sienta pesada para su tamaño y con la cáscara firme, sin partes blandas: así los gajos no se deshacen al cocerse.
- Piloncillo: da ese sabor a caramelo oscuro que el azúcar blanca no tiene. Si lo compras en cono, rállalo o pícalo para que se disuelva más rápido.
- Canela en raja: mejor la canela de Ceilán (la suave y quebradiza); perfuma sin amargar.
- Cáscara de naranja: solo la parte naranja, sin lo blanco, que amarga. Le da frescura y hace que el dulce se sienta menos empalagoso.
- Poca agua: la calabaza suelta mucho líquido; con un vaso de agua basta para empezar.
Variaciones y sustituciones
Esta receta es muy noble y se adapta a lo que tengas en la alacena:
- Con guayaba o camote: agrega 4 guayabas partidas a la mitad o un camote en trozos durante los últimos 20 minutos; es muy típico en la ofrenda.
- Aún menos azúcar: baja a 150 g de piloncillo y endulza al final con un poco de fruta del monje o alulosa si lo necesitas.
- Con calabaza de otro tipo: la calabaza butternut o kabocha funcionan bien; se cuecen más rápido, así que revisa a los 40 minutos.
- Cáscara crujiente: la receta antigua remoja la calabaza en agua con cal; es opcional y aquí lo omitimos para hacerlo más fácil.

Cómo conservar y recalentar
Guarda la calabaza en tacha con todo y su almíbar en un recipiente de vidrio tapado. En el refrigerador dura hasta 5 días y de hecho al día siguiente sabe mejor, porque el almíbar termina de penetrar los gajos. Se come fría, al tiempo o tibia: para recalentarla, ponla en una olla a fuego bajo 5 minutos o en el microondas en tandas de 30 segundos. Si la vas a poner en la ofrenda, sírvela en un plato de barro y retira la porción al día siguiente.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer calabaza en tacha sin piloncillo?
Sí. Puedes usar azúcar mascabado en la misma cantidad o un endulzante sin calorías resistente a la cocción. El color y el sabor a caramelo serán un poco más suaves, pero la canela y la naranja siguen haciendo su magia.
¿Cómo sé que la calabaza ya está lista?
La pulpa debe verse brillante y algo translúcida, y un tenedor debe entrar sin esfuerzo pero sin que el gajo se desbarate. El almíbar estará oscuro y ligeramente espeso.
¿Se come la cáscara de la calabaza?
Se deja para que los gajos no se deshagan. Muchas personas se comen solo la pulpa con cuchara, pero la cáscara cocida es comestible y aporta fibra.
¿Qué más preparo para la ofrenda?
Combínala con nuestro pan de muerto integral casero y una taza de café de olla. Si buscas más dulces de temporada, prueba las manzanas asadas rellenas de avena y nuez o explora todos nuestros postres fáciles y saludables.
Ingredientes
Información nutrimental
Por porción (valores aproximados)
- Valor diario*
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Calorías: 145 kcal7%
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Grasa total: 0.3 g0%
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Carbohidratos: 36 g13%
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Fibra: 3 g11%
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Proteína: 2 g4%
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Sodio: 25 mg1%
Preparación
Usa una olla amplia y gruesa (o una cazuela de barro) donde quepan los gajos en una o dos capas: así se cuecen parejo sin que tengas que moverlos mucho. El fuego siempre bajo es la clave para que no se deshagan.
Lava muy bien la cáscara de la calabaza con un cepillo. Pártela por la mitad con un cuchillo grande, retira las semillas y las fibras con una cuchara y córtala en gajos medianos (unos 8 a 10), dejando la cáscara. Con la punta del cuchillo haz 3 o 4 piquetes en la pulpa de cada gajo para que absorba mejor el almíbar.
En una olla grande y gruesa pon el agua, el piloncillo, las rajas de canela, los clavos, las tiras de cáscara de naranja y la pizca de sal. Calienta a fuego medio, moviendo de vez en cuando, hasta que el piloncillo se disuelva por completo y huela a caramelo, unos 5 minutos.
Acomoda los gajos de calabaza en la olla con la cáscara hacia abajo y la pulpa hacia arriba, en una o dos capas. Con un cuchón, baña la pulpa con un poco del almíbar caliente.
Tapa la olla, baja el fuego al mínimo y cuece 45 a 50 minutos. No revuelvas: cada 15 minutos destapa, baña los gajos con el almíbar del fondo y mueve la olla en círculos para que nada se pegue. Verás que la calabaza suelta mucho jugo.
Destapa y cocina otros 20 a 25 minutos a fuego bajo, bañando los gajos de vez en cuando, hasta que la pulpa se vea brillante y algo translúcida, un tenedor entre sin esfuerzo y el almíbar esté oscuro y ligeramente espeso, como miel.
Apaga el fuego y deja que la calabaza se enfríe dentro de la olla con su almíbar al menos 30 minutos; así termina de absorber el sabor. Retira las rajas de canela y los clavos si lo prefieres.
Sirve cada gajo en un tazón con un poco de almíbar y, si quieres, un chorrito de leche fría o bebida vegetal encima. Guárdala en el refrigerador con su almíbar; al día siguiente sabe todavía mejor.
Consejos extra
El secreto para que la calabaza quede brillante y con el almíbar espeso usando menos piloncillo es la paciencia: fuego bajo, olla tapada la primera hora para que la calabaza suelte su propio jugo, y destapada al final para que ese líquido se reduzca y se vuelva miel. No la revuelvas con cuchara (se rompen los gajos): mejor bañala con su almíbar o mueve la olla en círculos. Y déjala reposar toda la noche en el refri: al día siguiente el sabor se concentra y queda como la de la abuela.
Calabaza en Tacha Ligera con Menos Piloncillo (Dulce de Día de Muertos Fácil y Saludable)
Ingredientes
Sigue la preparación
Usa una olla amplia y gruesa (o una cazuela de barro) donde quepan los gajos en una o dos capas: así se cuecen parejo sin que tengas que moverlos mucho. El fuego siempre bajo es la clave para que no se deshagan.
Lava muy bien la cáscara de la calabaza con un cepillo. Pártela por la mitad con un cuchillo grande, retira las semillas y las fibras con una cuchara y córtala en gajos medianos (unos 8 a 10), dejando la cáscara. Con la punta del cuchillo haz 3 o 4 piquetes en la pulpa de cada gajo para que absorba mejor el almíbar.
En una olla grande y gruesa pon el agua, el piloncillo, las rajas de canela, los clavos, las tiras de cáscara de naranja y la pizca de sal. Calienta a fuego medio, moviendo de vez en cuando, hasta que el piloncillo se disuelva por completo y huela a caramelo, unos 5 minutos.
Acomoda los gajos de calabaza en la olla con la cáscara hacia abajo y la pulpa hacia arriba, en una o dos capas. Con un cuchón, baña la pulpa con un poco del almíbar caliente.
Tapa la olla, baja el fuego al mínimo y cuece 45 a 50 minutos. No revuelvas: cada 15 minutos destapa, baña los gajos con el almíbar del fondo y mueve la olla en círculos para que nada se pegue. Verás que la calabaza suelta mucho jugo.
Destapa y cocina otros 20 a 25 minutos a fuego bajo, bañando los gajos de vez en cuando, hasta que la pulpa se vea brillante y algo translúcida, un tenedor entre sin esfuerzo y el almíbar esté oscuro y ligeramente espeso, como miel.
Apaga el fuego y deja que la calabaza se enfríe dentro de la olla con su almíbar al menos 30 minutos; así termina de absorber el sabor. Retira las rajas de canela y los clavos si lo prefieres.
Sirve cada gajo en un tazón con un poco de almíbar y, si quieres, un chorrito de leche fría o bebida vegetal encima. Guárdala en el refrigerador con su almíbar; al día siguiente sabe todavía mejor.



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